La deshidratación es la causa principal de la falta de vitalidad de la piel, el envejecimiento prematuro y la aparición de arrugas y flaccidez.
Solemos dar importancia a la hidratación cuando existe un problema patente de sequedad o alguna patología de base como la dermatitis atópica, la psoriasis u otros procesos dermatológicos que impliquen pérdida de hidratación.
Un estudio publicado en la revista Journal of Cosmetic Science ha demostrado el efecto que tiene la hidratacióndiaria como pilar adicional de los tratamientos antiedad y su papel en la mejora de la barrera cutánea.
Pero el mantenimiento de los niveles adecuados de hidratación no sólo afecta al aspecto externo. Desde el punto de vista funcional, esta agua hace posible que nuestras células usen los minerales, elementos químicos y nutrientes que necesita para llevar a cabo los procesos biológicos.
Cualquier tratamiento de la piel en Arduan comienza por un proceso hidratante. Cuanto más hidratada esté la piel, mayor va a ser la eficacia del resto de tratamientos y de los productos específicos antiedad, antiacné, piel sensible…
Todas las personas deberían hidratarse la piel. Solemos aplicar crema a nuestros bebés, pero este beneficioso hábito se abandona o descuida en la infancia o adolescencia. Recuperamos el cuidado de nuestra piel en la edad adulta, cuando aparecen los problemas por arrugas o sequedad o cuando la piel ya está deteriorada.





